El decreto 861 de 1924, expedido por el presidente Pedro Nel Ospina, estableció que el pabellón, bandera o estandarte de la República de Colombia tendría los colores amarillo, azul y rojo, distribuidos en franjas horizontales.
El amarillo en la parte superior ocupando la mitad de la bandera; el azul en el medio, y el rojo al final, ocupando cada uno una cuarta parte.
Historia del Pabellón Nacional
Hacia 1807, el precursor de la Independencia, el general Francisco de Miranda, colocó en los mástiles del bergantín Leandro un pendón amarillo, azul y rojo, durante la expedición contra Coro y Ocumare.
Esta bandera había sido ideada por él. Algunos autores indican como origen una anécdota, según la cual el general Miranda habría escogido estos colores pensando en su amiga Cristina Hall, una sueca de cabellos dorados, ojos azules y labios muy rojos.
También se habla de que el general Miranda definió el pabellón al ver desfilar la Guardia de Burgueses en Francia, en 1788, cuyos tres cuerpos llevaban uniformes amarillos, azules y rojos.
Pero todas estas explicaciones no son más que leyendas que se han formado con el tiempo, sin que existan indicios históricos ciertos.
El 17 de diciembre de 1819, una vez creada la República de Colombia, luego del triunfo de Boyacá, la Ley Fundamental de Angostura adopto la bandera y el escudo de Venezuela, por ser los más conocidos, mientras se reunía el
Congreso General.
Más tarde, la Ley Fundamental de 1821, expedida el 12 de julio en la Villa del Rosario de Cúcuta, dispuso que en tanto el Congreso legislaba sobre esta materia, se utilizara la bandera de Venezuela y el escudo de la Nueva Granada.
De ésta manera, la bandera del precursor Miranda siguió utilizándose hasta la división de los países libertados por Bolívar.